RAZÓN DE SER

NUESTRA RAZÓN DE SER

La Reserva Natural de Rio Claro a implementado un modelo de desarrollo sostenible cuyo principal objetivo es la conservación de los últimos bosques tropicales que existen en la cuenca del Rio Claro del Norte, con especial interés en la flora y la fauna asociadas a estos bosques húmedos kársticos presentes en la cuenca de este rio,  en la Región Andina Central de Colombia.

En este proyecto  las trabajos de investigación científica para el conocimiento, la divulgación, la educación, y la conservación,  son pilares fundamentales, junto con la incorporación de nuevas áreas de la zona que ampliaran el perímetro protegido, para lograr dicho objetivo. Todo este proceso se acompaña con programas de interés comunitario que denotan el  pensamiento social de inclusión.

A fin de que el hombre moderno hacinado   en populosas ciudades (las llamadas selvas de asfalto), tenga la oportunidad de gozar y de reconectarse  con la naturaleza prístina, nuestra reserva a implementado y ofrece atractivas actividades específicas de turismo de naturaleza y de aventura. Esto se convierte automáticamente en un sistema económico para obtener recursos con los cuales se financia en gran parte este proyecto.

La  ganadería extensiva, la minería, las piscícolas, y otras actividades económicas son una gran amenaza para la conservación del agua y los ecosistemas naturales. Por lo tanto es indispensable que los países y sus gobiernos tomen conciencia de que se deben separar y proteger ciertas áreas con características especiales para que sean conservadas como nichos intocables que puedan continuar albergando la información genética original que está  amenazada.

HISTORIA GEOLÓGICA Y GEOGRÁFICA

La formación de la cuenca del Rio Claro del Norte está asociada a los depósitos sedimentarios  del Devónico en la paleofosa del Rio Magdalena, cuando la actual región de Colombia entre el Rio Orinoco y el Rio Magdalena, que comprende los actuales territorios de los Llanos Orientales, la Cordillera Oriental y el Valle del Magdalena, era un mar somero donde se depositaron los sedimentos de las aguas del antiguo Rio Amazonas, que corría desde Brasil hacia Colombia formando un gran delta en Colombia. Los depósitos de calizas que se asentaron en el Devónico se transformaron en cristales de mármol, cuando la cordillera central se levantó  quedaron expuestos a la vista y después el rio oradó y labró el Cañón de Mármol de Rio Claro.

Este cañón está asociado a la dinámica tectónica del sistema de fallas de Palestina que comprende en la región, la falla de el Jetudo, la de Mulatos, Palestina, la Cristalina y otras, las cuales determinaron el levantamiento del territorio que dio origen geomorfológico a la cuenca (del Rio Claro) y que marca el límite entre el terreno Chibcha de origen sedimentario y el terreno Tahimí de origen ígneo. Todos estos procesos dinámicos tectónicos ocurrieron cuando el territorio estaba sumergido debajo del mar somero que se iniciaba en el cratón del escudo Guayanés en Venezuela.

Hace cuatro millones de años el mar empezó a retirarse de Rio Claro y los yacimientos de calizas y mármol fueron lentamente emergiendo en medio de varias regresiones marinas, hasta que finalmente hace cerca de dos millones de años el océano se retiró definitivamente cuando se cerró totalmente el istmo de Panamá y el océano pacifico y atlántico se separaron. Los bosques amazónicos avanzaron sobre los terrenos del territorio del Magdalena Medio y dieron posibilidad a la selva húmeda tropical que existió, desde la actual población, de Honda – Tolima, hasta la población del Banco en el departamento del Magdalena, cerca al lugar en el que se inicia la depresión momposina en las planicies del caribe colombiano, donde empiezan los bosques secos tropicales.

Los bosques húmedos de Rio Claro están asociados a los bosques amazónicos por su origen biogenético, pero también recibieron influencia de los bosques de Centroamérica y Norteamérica que penetraron a Colombia cuando se produjo la unión continental a través del Istmo que emergió en Panamá.

Los bosques húmedos tropicales Kársticos del cañón de Rio Claro son bosques muy especiales, donde la vegetación y la fauna se adaptaron a un nicho ecosistémico muy singular, caracterizado por suelos de calizas y mármoles, ricos en calcio y otros minerales. El alto grado de endemismo biológico se debe precisamente a la singularidad de dichos ecosistemas, los cuales deben ser protegidos de la destrucción total por las explotaciones mineras de calizas y mármoles y es este uno de nuestros principales objetivos de conservación natural.

PROBLEMÁTICA ACTUAL PARA LA CONSERVACIÓN

En 1.970 el 95% del territorio en torno al Cañón del Rio Claro era selva. En ese mismo año el gobierno inició la construcción de la carretera de la Autopista Medellín-Bogotá sin un estudio científico serio del impacto ambiental que la construcción de la vía podría producir sobre la última selva de bosques húmedos que existía en el territorio del Suroriente antioqueño. La carretera cruzó exactamente sobre los importantes yacimientos de mármoles y calizas, por lo tanto las empresas mineras se apresuraron a solicitar la concesión de todas las minas de calizas.  Las empresas mineras de Corona-Sumicol y Argos solicitaron la concesión de las minas de mármol de la reserva. Para poder explotar las calizas y el mármol deben destruir el bosque que tardo durante millones de años en evolucionar en estos ecosistemas: los bosques kársticos húmedos que conforman el cañón del Rio Claro, donde los propietarios de la reserva ya nos habíamos establecido como colonizadores.

Desde 1.981 cuando terminaron de construir la carretera Autopista Medellín-Bogotá y llegaron las empresas mineras a explotar las calizas y el mármol, el modelo de ganadería extensiva que había destruido todos los bosques húmedos del Magdalena Medio, se apoderó de las tierras de la cuenca media y alta de la región. Los bosques alrededor rápidamente se transformaron en grandes pastizales para el ganado y los conos kársticos empezaron a ser taladrados y destruidos por la maquinaria de las empresas mineras. Mientras que todo esto sucedía, nosotros, por el contrario nos dedicamos en la reserva a estudiar la flora y la fauna con científicos especialistas, profesores y estudiantes de diferentes universidades del país con quienes realizamos convenios de investigación científica, para evaluar el ecosistema y proyectar con mayor eficacia las pautas a  seguir.

INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA Y DIVULGACIÓN

Los primeros estudios botánicos realizados por el Rentería (1981-84), con el apoyo de Prance, Haffer y Hernández (1982), nos indicaron que estábamos en la presencia de bosques con una alta biodiversidad y con un alto endemismo por ser bosques húmedos tropicales Kársticos, desarrollados en este tipo de sustratos geológicos y que además posiblemente eran un reducto botánico de una antiguo refugio florístico del pleistoceno. Los estudios realizados por el biólogo-botánico Álvaro Cogollo discípulo de Rentería, realizados dentro de la reserva desde 1.984 como tesis de postgrado, le permitieron identificar casi mil especies diferentes de plantas, dentro del área de la reserva de las cuales cien especies resultaron ser nuevas especies de plantas para la ciencia, a nivel mundial. Así, durante treinta y cinco año, decenas de tesis de postgrado realizadas por muchos estudiantes, dentro del área de la reserva han permitido obtener información científica sobre muchas especies y sobre el ecosistema, con el fin de divulgar y compartir esta información con otros científicos e investigadores mundiales y al mismo tiempo, poder educar a todos los estudiantes de colegios y universidades que cada año nos han visitado desde 1.981, cuando la reserva fue abierta al público en general, para que la comunidad científica y los turistas pudieran disfrutar de este hermoso patrimonio natural planetario. La conservación, la investigación y la educación son nuestros principales objetivos, además, desarrollamos extensivo trabajo social de educación y apoyo a los campesinos de la zona, para construir nuevos modelos de uso y aprovechamiento del territorio y de los recursos naturales, de la mano de programas de agroecología y permacultura como estrategia de desarrollo sostenible en la cuenca. Por lo tanto proteger y conservar los bosques asociados a los conos kársticos que forman el cañón del rio, por su gran importancia botánica y faunística, ha sido nuestro principal logro, nuestra visión y misión.

CONSERVACIÓN PARA EL FUTURO

La Reserva Natural Cañón del Río Claro, consiente de esta problemática tomó la decisión de destinar una importante parte de sus ingresos económicos generados por el turismo de naturaleza y aventura, a la conservación de los últimos bosques que sobreviven en la cuenca alta y media y demás áreas de bosques vecinos que están en peligro de ser destruidos, antes de que en los próximos 10 años desaparezcan. Al momento hemos logrado con gran esfuerzo establecer otras 20 áreas de bosques (de 30 a 150 hectáreas cada una) para un total de ………,  que aspiramos interconectar por medio de corredores biológicos que le aseguren a la flora y a la fauna nativas, el intercambio de información genética, necesarios para la supervivencia de las generaciones futuras.

Especial importancia revisten estos últimos bosques nativos que se encuentran ubicados en las partes altas de la cuenca y en los nacimientos de las quebradas que alimentan al rio. Los cañones de estas zonas tienen algunas pendientes superiores a más del 50%, lo que representa un gran peligro de erosión, que puede causar grandes avalanchas y tragedias naturales, y represamiento del rio.  Se podrían generar grandes derrumbes en caso de intensas y largas lluvias torrenciales, amenazando a las poblaciones humanas y de animales,  asentadas en la parte media y baja de la cuenca, especialmente en sus riberas.

El establecimiento de las reservas naturales dentro de la cuenca es una estrategia de conservación y manejo sostenible que debe ir acompañada de una importante táctica de construcción de nuevos modelos alternativos de agroecología y permacultura con las comunidades de campesinos asentados en el territorio, para construir y consolidar faros agroecológicos, por ser zonas en donde nacen cientos de quebradas que tributan sus aguas limpias al rio. En medio de la pobreza y el abandono del estado, el conflicto armado transformó el territorio en la zona de cultivo de coca y otros cultivos ilícitos, como alternativa económica de las comunidades, junto a la ganadería extensiva, que es un modelo agropecuario no sostenible por sus efectos a largo plazo, pero que es de fácil manejo y aparente estabilidad económica para las comunidades, los cuales saben que (de acuerdo al sistema establecido en la historia del mundo) sus tierras valen más como potreros que como bosques.

LA COMUNIDAD

La creación y la organización de nuevos modelos de uso, aprovechamiento y conservación de los territorios es algo fundamental que debe ser urgentemente aplicado a las cuencas que se encuentran altamente intervenidas por la acción antrópica de campesinos, mineros, empresarios y poblaciones urbanas y semiurbanas. El cambio climático, la crisis ambiental del planeta y de los ecosistemas naturales asi lo demandan, por el bien de las generaciones futuras, no solo de los humanos, sino de todos los seres vivos que habitan el planeta.

La mayoría de las cuencas tributarias del Rio Magdalena-Cauca han sido deforestadas en Colombia. La región andina del centro del país ha perdido cerca del 95% de sus ecosistemas naturales, debido a la falta de políticas claras del Estado y de conciencia ambiental por parte de los campesinos, empresarios agrícolas y mineros.

Cuando la civilización humana y el planeta empiezan a enfrentar la primera gran crisis ambiental y climática de la historia, es urgente y necesario impulsar estrategias de conservación y recuperación de las cuencas con el fin de corregir los anteriores modelos de colonización y deforestación que a lo largo de los siglos han sido aplicados en todos los continentes del mundo. Europa, el Medio Oriente, el Norte de África, Asia, Australia y las Américas, han sido totalmente devastados y deforestados con el fin de establecer los modelos de agricultura y ganadería extensivas y antiecológicas, con monocultivos intensivos que usan toda clase de pesticidas, insecticidas, fungicidas y abonos químicos antinaturales que alteran los minerales de los suelos y de los ecosistemas de bacterias, hongos y micro organismos que son fundamentales en toda la biótica de nuestro planeta.

Construir con las comunidades de campesinos nuevos modelos de ganadería basada en la agroforestería, el silvopastoreo, la agroecología y la permacultura como filosofía de vida y cultura, es uno de nuestros mayores objetivos como Reserva Natural. Este trabajo es necesario hacerlo de la mano con las comunidades campesinas, las autoridades municipales y la corporación ambiental encargada de este territorio, por parte del gobierno.

Hemos destinado un porcentaje cercano al 30% de los rendimientos que producen las actividades turisticas   en la reserva del Cañón del Rio Claro,  a la compra de bosques dentro de la cuenca, con el fin de evitar que sean vendidos a otros actores económicos que quieren transformarlos para la ganadería extensiva o la  minería. También apoyamos el desarrollo de modelos  pilotos de huertas agroecológicas escolares, donde los niños y los padres aprenden nuevas técnicas y modos de producción de alimentos y de plantas medicinales de gran utilidad para todos.  El establecimiento de cadenas agroecológicas orgánicas productivas para trabajar en proyectos asociativos comunitarios, donde se prioricen el valor agregado de nuevos productos para  mercado regional, nacional o internacional, es otra de las estrategias que buscamos implementar con el fin de lograr alcanzar un desarrollo alternativo sostenible en toda la cuenca de Rio Claro.

CONSERVACIÓN HUMANA SOCIAL SOSTENIBLE

La creación y la organización de nuevos modelos de uso, aprovechamiento y conservación de los territorios es algo fundamental que debe ser urgentemente aplicado a las cuencas que se encuentran altamente intervenidas por la acción antrópica de campesinos, mineros, empresarios y poblaciones urbanas y semiurbanas. El cambio climático, la crisis ambiental del planeta y de los ecosistemas naturales asi lo demandan, por el bien de las generaciones futuras, no solo de los humanos, sino de todos los seres vivos que habitan el planeta.

La mayoría de las cuencas tributarias del Rio Magdalena-Cauca han sido deforestadas en Colombia. La región andina del centro del país ha perdido cerca del 95% de sus ecosistemas naturales, debido a la falta de políticas claras del Estado y de conciencia ambiental por parte de los campesinos, empresarios agrícolas y mineros.

Cuando la civilización humana y el planeta empiezan a enfrentar la primera gran crisis ambiental y climática de la historia, es urgente y necesario impulsar estrategias de conservación y recuperación de las cuencas con el fin de corregir los anteriores modelos de colonización y deforestación que a lo largo de los siglos han sido aplicados en todos los continentes del mundo. Europa, el Medio Oriente, el Norte de África, Asia, Australia y las Américas, han sido totalmente devastados y deforestados con el fin de establecer los modelos de agricultura y ganadería extensivas y antiecológicas, con monocultivos intensivos que usan toda clase de pesticidas, insecticidas, fungicidas y abonos químicos antinaturales que alteran los minerales de los suelos y de los ecosistemas de bacterias, hongos y micro organismos que son fundamentales en toda la biótica de nuestro planeta.

Construir con las comunidades de campesinos nuevos modelos de ganadería basada en la agroforestería, el silvopastoreo, la agroecología y la permacultura como filosofía de vida y cultura, es uno de nuestros mayores objetivos como Reserva Natural. Este trabajo es necesario hacerlo de la mano con las comunidades campesinas, las autoridades municipales y la corporación ambiental encargada de este territorio, por parte del gobierno.

Hemos destinado un porcentaje cercano al 30% de los rendimientos que producen las actividades turisticas   en la reserva del Cañón del Rio Claro,  a la compra de bosques dentro de la cuenca, con el fin de evitar que sean vendidos a otros actores económicos que quieren transformarlos para la ganadería extensiva o la  minería. También apoyamos el desarrollo de modelos  pilotos de huertas agroecológicas escolares, donde los niños y los padres aprenden nuevas técnicas y modos de producción de alimentos y de plantas medicinales de gran utilidad para todos.  El establecimiento de cadenas agroecológicas orgánicas productivas para trabajar en proyectos asociativos comunitarios, donde se prioricen el valor agregado de nuevos productos para  mercado regional, nacional o internacional, es otra de las estrategias que buscamos implementar con el fin de lograr alcanzar un desarrollo alternativo sostenible en toda la cuenca de Rio Claro.

ESTRATEGIA Y ALIANZA EMPRESARIAL PARA LA CONSERVACIÓN

Se ha puesto de moda para las grandes empresas hablar de sostenibilidad ambiental y responsabilidad social con el fin de cumplir los protocolos y las certificaciones empresariales de acuerdo a las políticas internacionales y nacionales. Los gobiernos y las entidades internacionales han colocado metas del milenio y otras que tienden a amortiguar o reducir el impacto industrial, agrícola, minero y ganadero, sobre todos los ecosistemas naturales y los recursos renovables y no renovables. La sostenibilidad y la conservación deben ser políticas claras de conciencia y de conocimiento para que realmente cumplan los objetivos establecidos con el fin de detener y corregir el desarrollo insostenible y sin límites de nuestra actual civilización humana que ha puesto en peligro la sostenibilidad ambiental del ecosistema planetario.

En nuestra cuenca grandes empresas nacionales asociadas con otras empresas multinacionales explotan los recursos mineros y las aguas del rio para empresas piscícolas generando diferentes impactos ambientales y por lo tanto sociales en las comunidades que habitamos la cuenca del Rio Claro. Nuestra política siempre a sido la de resolver los conflictos con los vecinos en base al dialogo y la cooperación. Con el fin de resolver los conflictos ambientales con empresas cuya actividad industrial no tiene como fin la conservación, sino el aprovechamiento y la explotación de los recursos naturales y mineros de la cuenca, hemos recurrido al principio de la cooperación y la asociación que utilizan las comunidades en la naturaleza y cómo funciona la materia y la energía en todo el universo a partir de la cooperación entre opuestos y contrarios, siempre y cuando ninguno de los actores sobrepasemos los límites que garantizan la conservación y la sostenibilidad de la cuenca. Es necesario llegar a acuerdos y convenios con todos los actores sociales y económicos asentados en el interior de la cuenca, con el fin de garantizar todos juntos el respeto y cumplimientos de las leyes y principios naturales de la conservación de la vida, de los ecosistemas y del agua, con el fin de contribuir para el beneficio de todos, con el equilibrio climático y ambiental de todo el territorio. Los mineros  y las empresas piscícolas, junto a los ganaderos, nunca son nuestros enemigos o contrincantes, mientras que ellos cumplan con las verdaderas políticas de conservación y sostenibilidad ambiental en la región. Nuestra meta es poder lograr la firma de acuerdos entre todos los actores industriales, mineros, agrícolas, ganaderos, piscícolas y campesinos para que todos juntos y unidos logremos corregir y construir modelos de producción que garanticen la sostenibilidad y el equilibrio ambiental y climático de todo el territorio de la cuenca. Los opuestos y contrarios no deben destruirse, sino cooperar en forma colectiva y asociativa de manera que cada uno y todos respetemos en igualdad de condiciones y derechos los principios naturales de la conservación de la vida en todas sus formas y del agua como compuesto fundamental que nos garantiza la sostenibilidad económica, social y ambiental a todos, incluidos primero que todos seres naturales que desde tiempo inmemorial han ocupado y habitado en nuestra cuenca. El Jaguar, el Puma, los Tigrillos, el Oso de Anteojos, el Puerco Espín o Cajucha, Tatabra o Zaino,  la Guagua o Boruga y otros miles de animales, que junto con todas las plantas que existen en los bosques, representan la vida que ha existido en esta región desde millones de años antes de que apareciéramos los humanos, invadiendo su territorio.

El desarrollo humano sostenible y conservación natural que garantice la vida a todos los pobladores del territorio es nuestra consigna, con la conciencia clara de que juntos debemos contribuir para eliminar la pobreza y miseria en que durante décadas han vivido las familias de campesinos pobres que han tenido que sufrir en carne propia las acciones de los grupos armados que en el conflicto desplazaron a las comunidades campesinas a punto de minas quiebra patas, fusiles y violencia. Que la reconciliación y la paz iluminen el camino de la construcción de un nuevo paradigma de conservación natural de la mano de un desarrollo sostenible social humano que no atente más contra la sostenibilidad de la cuenca del Rio Claro del Norte.

COMO APOYAR ESTE ESFUERZO DE PROTECCIÓN AMBIENTAL

La visita y  la estadía en la Reserva Natural, es la mejor manera como los visitantes nacionales e internacionales pueden contribuir a este programa de desarrollo de un nuevo modelo para la salvación de estos importantes reductos naturales de la cuenca del Rio Claro.  Estamos diseñando un proyecto para quienes están interesados en adoptar una hectárea de la cuenca para la conservación y la ayuda a las comunidades de campesinos para que puedan establecer sus cultivos agroecológicos y sus iniciativas de permacultura, donde podremos  construir modelos de viviendas dignas que se beneficien de la energía solar, o de pequeñas micro hidroeléctricas que no afectan las quebradas y el rio, pero que beneficia a toda la comunidad. Quienes se vinculen a este proyecto podrán visitar las comunidades y los bosques protegidos por la reserva y la Fundación Amazonas MIG, la ONG creada por la reserva para coordinar dichos programas y realizar los trabajos de conservación y desarrollo comunitario.